Pau Fernández

Porqué Brawl Stars no es un juego para niños de primaria

Vista la reciente “fiebre” con el Brawl Stars entre los niños de la escuela de mi hijo mayor (de 9 años), me ha parecido buena idea compartir mis razones para no dejarle jugar, pese a que la mayoría de niños de su clase juegan a menudo y él me ha pedido jugar porque también quiere vivir la excitación de sus compañeros por este fenómeno.

Empiezo por las razones “legales” y que tienen que ver con la política general de SuperCell, la empresa que desarrolla el juego:

  1. Las Condiciones del Servicio son muy claras al respecto:

    “You shall not create an Account or access the Service if you are under the age of 13. You shall restrict use by minors, and you will deny access to children under the age of 13. You accept full responsibility for any unauthorized use of the Service by minors. You are responsible for any use of your credit card or other payment instrument (e.g. paypal) by minors.” [negrita añadida]

    En particular, un artículo en La Vanguardia dice que la edad mínima es de 7 años, lo cual es incorrecto.

  2. Lo recomienda la guía para padres de la documentación del juego donde también se vuelve a mencionar la edad mínima de 13 años. Las razones que se dan son, entre otras:

    1. Que se pueden comprar cosas a través de las compras in-app.
    2. Que hay formas de abrir un chat con extraños.
    3. Que no hay privacidad (lo que escribas puede ser visto por cualquiera).

Aparte de esas, hay razones que provienen de nuestro criterio personal:

  1. Es un juego para “matarse” unos a otros. Pese a que la apariencia del juego es bastante cómica y nunca muestra sangre o elementos “gore”, todos los personajes utilizan todo tipo de armas para restar vida a enemigos hasta que éstos mueren, ya sea para robarles diamantes o para evitar que los cojan. La dinámica del juego gira alrededor de una serie de combates entre grupos de jugadores a través de la red. La tendencia de los pequeños (especialmente los niños) es jugar a juegos competitivos y con tiros, armas y cosas parecidas, y tampoco hay que ahogar su necesidad de jugar a esas cosas de vez en cuando, pero no nos parece que haya que rellenar su tiempo de ocio con juegos de este estilo.

  2. El modelo de negocio de SuperCell son los juegos adictivos e inacabables. Los juegos de SuperCell todos siguen el modelo “freemium” de juegos móbiles, donde los beneficios provienen de compras hechas dentro del juego, no de la compra del juego. Para hacer rentable este modelo, los juegos deben retener a los jugadores el máximo tiempo posible y ser muy adictivos. Por tanto, no suelen tener final, y los jugadores a menudo reconocen que dedican más tiempo del que quisieran. El hecho de invertir excesivo tiempo y esfuerzo a un objetivo banal y sin límite, a mi parecer, no es bueno para niños en edad de aprender, porque consume una energía que necesitan para crecer intelectualmente en direcciones de más utilidad para su futuro.

  3. La necesidad de progreso en el juego puede desconcentrar de las tareas diarias. Una vez los niños estan metidos en la espiral del juego, en la cual deben seguir jugando para obtener más diamantes, copas o monedas, pueden tener el juego en mente muy a menudo y esto les desconcentra de sus cosas. Y quizás van a dormir más tarde jugando, o si han jugado antes de irse a la cama, la excitación no les deja coger el sueño. La intrusión de ese mundo paralelo que les llama puede afectar negativamente a su aprendizaje, que depende de la concentración y la persistencia.

  4. El entorno del juego potencia comportamientos que como sociedad no queremos alentar. El entorno del juego, en la práctica, es invisible para padres y educadores. Pese a que en principio todos podríamos instalarnos el juego, no lo hacemos porque no nos interesa. Por tanto, no sabemos lo que ocurre, allí dentro. Es posible que esto mismo haga el juego más interesante para los niños, porque es un “mundo aparte”, donde saben que no les vigilamos. I esto les permite mostrar comportamientos que llevamos tiempo intentando extinguir:

    1. Faltar al respeto.
    2. Utilizar palabrotas u obscenidades gratuitamente.
    3. Tener un actitud provocativa.
    4. Competir de forma desmesurada o con falta de ética.

    En un entorno donde puedes escribirte mensajes con cualquier persona del mundo y bajo el anonimato que proporciona la red, es bien fácil desinhibirse (o inspirarse en la desinhibición de los otros), y más si el juego trata sobre una pelea colectiva. Por poner un ejemplo: en el entorno de mi hijo, uno de los niños se ha puesto como nombre de usuario “CHUMINITO_YT”.

Así pues, desinstalaremos el Brawl Stars, pero para demostraros que los juegos (y los tablets) en casa sí nos gustan, os pongo aquí una lista de juegos a los que hemos jugado y que son buenas recomendaciones para que jueguen ellos, ya sea solos o también con padres o hermanos. Son todos o casi todos de pago, pero de esta manera tienen principio y final, no tienen anuncios, y no buscan engancharnos indefinidamente:

Obras de Arte
Gorogoa
Monument Valley 1 i 2
Shadowmatic
Prune
Blek
Framed
Aventuras
Chuchel
Samorost 3
Botanicula
Machinarium
Rompecabezas
Threes!
A Good Snowman
Snakebird
Puzzle Retreat
Push
Pudding Monsters
The Mesh
Acción
Lara Croft GO
Table Tennis Touch
Mini Motor Racing (no freemium)
Trick Shot

Por último, tengo la sensación de que, con pocos cambios, este artículo se podría haber titulado “Porque Fortnite no es un juego para niños de secundaria”, o más en general “Porqué [el-juego-freemium-X] no es bueno para [personas] de [entorno-Y]”. Dejo la adaptación a otros contextos como ejercicio para el lector.

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